Consejos sobre la Lactancia Materna - Prepara la llegada de tu bebé
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Consejos sobre la Lactancia Materna

La Lactancia Materna (LM), es un término precioso y a la vez novedoso, difícil y experimental para las madres primerizas. Incluso podríamos decir controvertido actualmente. La Lactancia Materna supone en la mujer y madre un cambio drástico en nuestras vidas y una acción conmovedora, maravillosa y complicada a la vez.

Durante los nueve meses de embarazo recibimos múltiples consejos sobre cómo, cuándo y por qué dar el pecho, de los beneficios de la Lactancia Materna, etc. Lo que no nos explican ni cuentan es que este acto natural, de primeras tan maravilloso y cercano a nuestro bebé, se puede complicar y puede llevar a una fase de desesperación, nerviosismo, ansiedad, estrés y disconfort. En este artículo no queremos infundirle miedo a las mamis, pero sí creemos que existe un desconocimiento en las madres primerizas embarazadas sobre lo que supone la Lactancia Materna.

lactancia materna. Prepara la llegada de tu bebé

Prepara la llegada de tu bebé y prepárate para la lactancia materna

Durante mi dilatada experiencia como enfermera en maternidad, es común escuchar a mamis que ellas no se esperaban que esto fuera así. Y es que, durante los nueve meses podemos pensar y decidir qué es lo mejor para el bebé, pero hasta que no damos a luz y tenemos a nuestr@ bebé en brazos no nos damos cuenta de la envergadura de la situación, del cambio que esto supone en nuestra nueva vida.

La lactancia materna tiene incontables beneficios: el aporte mayor de defensas, menor riesgo de alergias, de intolerancias, y también un acto de acercamiento madre-hij@, de conexión y de transmisión de estímulos incomparable. Pero los inicios pueden resultar a veces complicados y no ser tan idílico como nos imaginábamos.

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Consejos para  la lactancia materna: encuentra tu postura favorita para tí y para el bebé y disfrútala

Nos podemos encontrar con dificultades, tales como, que la madre no tiene la suficiente subida de leche, el niñ@ no se engancha adecuadamente, éste pierde peso, la madre presenta grietas en el pezón (situación bastante dolorosa) o diversas situaciones laborales, familiares y/o personales, que repercuten en la toma de decisión de abandonar la Lactancia Materna. La información es clave para mejorar que la madre se prepare para su nuevo reto, y prevenir situaciones de tristeza postparto.

Repetimos que esto no es lo más común, pero son situaciones que pueden darse. Pese a todo, si  la lactancia materna es factible en una madre, siempre es lo más recomendable, tanto para el desarrollo del bebé, como para el vínculo materno-filial tan intenso y maravilloso que se establecerá entre ambos. La leche materna aporta defensas y nutrientes que son insustituibles con la leche de formula, aunque esto no quiere decir que un bebé no pueda crecer perfectamente sano con biberón.

Aquí os dejamos con diferentes consejos sobre la Lactancia Materna que yo misma doy a las mamis con las que trabajo día a día.

Consejos sobre la lactancia materna

Uno de los consejos esenciales que toda madre debería recibir es importancia de la acción temprana de amamantar. Según el lugar y/o hospital donde deis a luz, la matrona o ginecólogo que os lleve el parto os darán una u otra recomendación. Pero el objetivo común debería ser la temprana realización del método canguro y el inicio de la Lactancia Materna, si la situación del niñ@ y madre lo permite. Iniciar la Lactancia Materna durante las 24 horas primeras de vida es un buen síntoma de logro para el bebé y satisfacción para la madre.

En estas horas de vida y postparto es cuando se produce lo que se denomina calostro, la primera leche de la madre y la que aporta mayor concentración de nutrientes. Una acción temprana conlleva una estimulación precoz y mayor beneficio. Esta estimulación o “toma” del bebé no se debería concretar en una hora o momento del día, sino que debería llevarse a cabo a lo largo de las 24 horas del día, tanto de día como de noche.

Recién nacido el bebé, las tomas no deberían sobrepasar las 3 horas de duración. En este punto se recomienda que las tomas sean a demanda del pequeñ@, pero si no existe esta demanda y se aproxima a las tres horas de descanso, habría que despertar al pequeñ@ y darle la toma correspondiente.

Según el bebé vaya avanzando en tiempo y edad las tomas podrán irse alargando, sobre todo, las nocturnas, beneficio considerable para el descanso de los padres y madres. Esto llevaría a la conclusión de realizar entre ocho y doce tomas diarias.

Estas tomas se pueden realizar de diferentes posturas. No hay mejores ni peores, ni más beneficiosas ni menos, simplemente diversidad. ¿Cómo y cuándo decidimos que postura escoger? Eso depende de la madre y del bebé, del momento del día en el que se encuentre, de su situación, del lugar, de su comodidad, estado de ánimo o de cansancio, etc. No hay una regla universal o una postura única y exclusiva. Probad, y tened paciencia, que seguro que encontraréis vuestra postura favorita.

A continuación os mostramos algunas de ellas.

Posturas para la lactancia materna

Una de las más comunes y llevadas a cabo por la mayoría de las madres, dada su comodidad, sencillez y facilidad para su realización es la que se denomina “postura en mecedora”, tan conocida como extendida mundialmente.

Consiste en colocarse en sedestación (sentada), con espalda en el respaldo. Es muy importante que la madre sepreparar la llegada del bebé encuentre cómoda. Manteniendo esta postura, hay que coger al niñ@ orientándole hacia el pecho, colocándole tripa con tripa, su boca a la altura del pezón, su espalda apoyada sobre almohada o antebrazo de la madre, siempre respetando la posición anatómica del bebé, que éste se encuentre cómodo y en una posición adecuada, que no tenga la cabeza muy ladeada, ni en hiperextensión de cuello, el brazo inferior abrazando a la madre y no oprimiéndolo, etc.

 

 

La siguiente postura más conocida y vista por la sociedad es las que se denomina “en posicion de balon de rugby”. Esta posición solemos encontrarla principalmente cuando se tienen mellizos, gemelos, o un embarazo múltiple, dada la comodidad de poder amamantar a dos a la vez.

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La posicion de la madre es en sedestación, como el caso previo. A la hora de coger a los pequeñ@s, aumenta la comodidad y mejora la postura de los niñ@s, si disponemos de una almohada o cojín. Se coloca al bebé en orientación hacia el pecho pero con sus piernas hacia la espalda de la madre, colocando tripa del bebé con costado lateral de la madre, su boca quedaría, como en el caso previo, frente al pezón. De esta manera podríamos tener cada bebé en un pecho y amamantarlos al mismo tiempo.

La tercera postura más usada o común es la denominada “tumbada en paralelo”. Esta postura consiste en; la madre se encuentra en decúbito lateral (tumbada de lado) y colocando al bebé en la misma posición pero enfrentados, orientando su cabeza hacia el pecho, quedando su boca frente al pezón y su tripa con tripa de la madre.consejos sobre lactancia materna

A continuación os mostramos otras posibles posturas, aunque sean menos sonadas, usadas o escuchadas. Una de ellas es la del “caballito”. La madre se coloca en sedestación y al pequeñ@ le ponemos sobre una de nuestras piernas en posición de “caballo” mirando hacia nosotros. El resto de los pasos es similar, colocando la boca del bebé enfrentada al pezón.

Otra de estas posturas es la denominada “a cuatro patas”. En esta ocasión colocamos al bebé en decúbito supino (tumbado boca arriba) sobre la cama, sofá o superficie de la que dispongamos. La madre se coloca, como su título menciona, a cuatro patas, como si andáramos a gatas, sobre el bebé, acercando el pecho hacia la boca del niñ@.

Y la última que os proponemos en este post es la denominada “en bipedestación o de pie”. 

 

En esta posición el agarre del niño puede ser tanto en mecedora como en balón de rugby, a diferencia que la madre en vez de sentada se encuentra de pie, pero la sujeción del bebé es la misma.

 

 

Tras la colocación del bebé en la posición decidida por la madre viene el paso, “el agarre”, este paso que a muchas madres se les resiste, ya sea por el tiempo del pequeñ@, de su madurez, de la fuerza de succión…Hay que tener paciencia porque tarde o temprano el pequeñ@ nuevo ser aprenderá y se agarrará correctamente.

Pero de primeras tenemos que ayudarle, darle un empujoncito y enseñarle, y la mejor manera de enseñarle es aprendiendo nosotros.

Lo primero que tenemos que hacer, sea cual sea la postura seleccionada, es colocarle enfrentado al pezón, su boca tiene que abarcar toda la areola, no sólo el pezón, por el daño que puede ocasionar. Los labios del pequeñ@ adquiriran una postura en forma de “boca de pez”, la barbilla y nariz quedarán pegadas al pecho.

Para mejorar estos pasos la madre puede agarrar su pecho, con la mano contraria a la que sujeta al pequeñ@, colocando sus dedos en forma de “C” por encima de la areola, no pellizcando solo la parte más externa, el pezón. Así, el niñ@, agarrará el pecho de una manera más cómoda.

La expulsión de gases en la lactancia materna

Y por último, viene el paso de la “expulsión de gases”. Este paso es imprescindible no saltarselo, ya que si tras la toma decidimos tumbarle directamente favorecemos la aparición de regurgitaciones, vómitos e incomodidad del pequeñ@ y por consiguiente, impedimos su bienestar y descanso.

En este último apartado también podemos adquirir diferentes posturas. La más común es la colocación del pequeñ@ sentado, ya sea la superficie que sea, sujetando su cabecita con una de nuestras manos en posición de “C” a lo largo de toda su mandíbula sin apretar el cuello y con la mano contraria ejercer pequeños golpecitos sobre la espalda.

Otra de las posturas es sobre nuestro antebrazo boca abajo, ya sea colocando su cabeza hacia la parte más distal o más proximal (más lejos del cuerpo, la mano, o más cerca del cuerpo, el codo) Igualmente ejerciendo pequeños golpes sobre su espalda.consejos lactancia materna

Y, la última, y no por ello menos importante, colocando a nuestro pequeñ@ en posición incorporada, contrario a nosotros, sobre uno de nuestros hombros y con la otra mano ejercer los golpes en la espalda.

Si bien, seguramente conozcáis otras posturas, otros métodos de agarre, de expulsión de gases y no por ello menos útiles. Así que, de ser así nos encantaría que nos hagáis partícipes de vuestras experiencias.

E insistimos, al final la mejor opción es la que provoque que, tanto el bebé como la madre estén a gusto y felices. Ni más ni menos.

Os dejamos por aquí este vídeo explicativo de Todopapás, que esperemos que os ayude

*Todas estas maravillosas ilustraciones son de gdakaska y las podéis encontrar el Pixabay.

Anita tecuida

Anita tecuida

Aún no soy mami, pero tengo muchos peques a mi cargo!
Trabajo como enfermera pediátrica en el Hospital Infanta Sofia
Desde que finalicé la carrera, no he parado de formarme, sobre todo en las áreas de enfermería pediátrica, neonatos y urgencias pediátricas.
Además, soy formadora en una empresa dedicada a la inserción laboral.
Lo que más me gusta es poder ayudar a los padres y las madres con consejos sobre los bebés.
Anita tecuida
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