¿Cómo funcionan los termómetros de infrarrojos?

¿Cómo funcionan los termómetros de infrarrojos?

Los termómetros de infrarrojos o sin contacto (mal llamados termómetros láser) son totalmente seguros para nuestro bebé.

Los termómetros son, inevitablemente, uno de los dispositivos que más utilizamos cuando tenemos un bebé y sospechamos que podría tener fiebre. Tras la prohibición de los clásicos termómetros de mercurio, los digitales se han convertido, por su sencillez y su precio, en los más extendidos para el uso doméstico. La toma de la temperatura se puede realizar por vía rectal, oral o axilar, pero todas ellas implican movilizar (y en ocasiones despertar) durante unos minutos a la criatura, y esto no es siempre sencillo. A esta necesidad responde un nuevo tipo de termómetros que en los últimos años está ganando cada vez más adeptos: los termómetros sin contacto o termómetros de infrarrojos (IR). A la comodidad de poder realizar la medida sin necesidad de que el dispositivo entre en contacto con la piel del bebé se añade la velocidad de la toma de temperatura, habitualmente por debajo de los dos segundos.

Ya sean de frente o de oído, estos termómetros se basan en la medición de las radiaciones infrarrojas. Pero, ¿cómo funcionan realmente este tipo de dispositivos?

Principio de funcionamiento de los termómetros de infrarrojos

Los termómetros de infrarrojos cuentan con un sensor capaz de capturar la radiación infrarroja que emiten todos los cuerpos que se encuentran a una temperatura superior al cero absoluto (-273ºC). La radiación IR es invisible al ojo humano, ya que cuenta con menor frecuencia (mayor longitud de onda) que la luz visible. Cuando un objeto aumenta su temperatura no solo emite radiación infrarroja, sino que ondas con frecuencias a lo largo de gran parte del espectro son liberadas. Esta es la razón por la que, al calentar un metal, podemos observar el efecto que conocemos como “rojo vivo”, que se produce cuando el metal emite radiación en longitudes de onda muy cercanas al infrarrojo pero aún visibles por el ojo humano.

termómetros de infrarrojos

Fuente: Wikipedia

La radiación infrarroja producida llega a la lente del sensor, que se encarga de dirigir esos rayos al receptor. Una vez allí, la energía captada es convertida en una señal eléctrica, que mediante diferentes técnicas de procesado de señales es convertida en una medida de temperatura comprensible para nosotros. Como se puede ver, técnicamente los termómetros IR no miden temperatura, sino que la obtienen a partir de la energía generada por los objetos.

Estos productos emplean sensores pasivos que no producen ningún tipo de radiación o emisión. El haz de luz que podemos ver al utilizarlos es simplemente una guía para conocer sobre qué punto se está realizando la medición, pero en ningún caso es utilizado para obtener la temperatura. Por tanto, el término “termómetro láser” utilizado para referirse a este tipo de dispositivos es totalmente erróneo. Además, el carácter pasivo de los sensores hace que su utilización sea totalmente segura en cualquier situación.

¿ Puedo medir la temperatura de otros objetos?

Una de las preguntas que habitualmente nos hacemos al adquirir termómetros sin contacto es la posibilidad de utilizarlos para medir la temperatura de otros objetos como la leche que estemos calentando para nuestro bebé o el agua de su próximo baño. Algunos de los fabricantes ofrecen dicha posibilidad entre sus especificaciones, sin embargo, estas indicaciones deben ser tomadas con cautela, ya que la piel humana tiene un coeficiente de emisividad diferente al resto de materiales.

La emisividad de un cuerpo es un factor utilizado para convertir la radiación infrarroja capturada en una medida de temperatura, y se calcula como el cociente entre la cantidad de radiación de energía térmica que emite un objeto y la radiación emitida por éste si fuese un cuerpo negro, que no es más que un cuerpo que absorbe toda la energía radiante que incide sobre él.

Por lo tanto, cada material tiene un factor de emisividad diferente. Los termómetros sin contacto para uso doméstico están calibrados para tomar la temperatura en la piel humana con la mayor precisión posible, por lo que podemos realizar la medida en otros objetos pero siempre teniendo en cuenta que la medida contará con un margen de error que puede llegar a ser de varios grados centígrados.

Limitaciones y recomendaciones

La medida debe tomarse en un rango de distancias determinado, habitualmente entre 3 y 15 cm. La distancia de trabajo óptima debe ser especificada por el fabricante, y podemos encontrarla en las hojas de instrucciones o en las cajas de cada producto.

Es importante que, tanto el sensor como la zona sobre la que se vaya a realizar la medida, se encuentren limpias. La existencia de polvo en la lente podría provocar una error en la medida. En el caso de los termómetros sin contacto que toman la medida en la frente es necesario que la zona esté despejada de pelo y sudor. En los termómetros para oídos es conveniente asegurarse que no haya un exceso de cerumen.

La temperatura ambiente afecta también a la calidad de la medida, por lo que es importante que el dispositivo se encuentre a la misma temperatura que la habitación. Si guardas el termómetro en un lugar más cálido o más frío, déjalo reposar unos minutos en la habitación en la que se encuentre el bebé antes de llevar a cabo la medición.

En cuanto a modelos, a nosotros nos fue bien con este termómetro que mide la temperatura con rapidez y tiene un precio muy razonable. Pero hay muchos modelos más, podéis verlos aquí en Amazon.

Jesús Barroso

Jesús Barroso

Apasionado del mundo real y de la inteligencia artificial. Geek y ecologista. Vivo convirtiendo imágenes en información. Por circunstancias de la vida, ahora solo pienso en tecnología para bebés.
Jesús Barroso
14 Comments
  • LadyCat
    enero 16, 2018 at 3:55 pm

    No sabía que se comercializaban, pero siempre que vamos a urgencias pienso que ojalá tener uno en casa.

  • Irene Díez
    enero 16, 2018 at 4:22 pm

    Me regalaron uno cuando nació mi hija y confieso q está casi sin estrenar pq nos hacíamos un lío con el tema de los infrarrojos. Ahora me doy cuenta q no lo hacia correctamente y por eso me daba datos erróneos. Muy útil el post.

  • sitafreak
    enero 16, 2018 at 8:16 pm

    Un post muy útil que espero tener que poner en marcha pronto… ¡no porque mi bebé tenga fiebre si no porque yo tenga un bebé! Una información perfectamente redactada para los nuevos en estos temas 🙂

  • Elena Pues eso
    enero 16, 2018 at 11:10 pm

    No sabía que existían. Desde luego a veces es una odisea tomar la temperatura porque no hace más que moverse, se lo queire quitar… Y lo de sólo 2 segundos para tomarla también es una ventaja. Igual miro para sustituir el que tengo…

  • Mumuchiando
    enero 17, 2018 at 1:11 pm

    Justo ayer andaba entre esos dos tipos de termomentros en las manos tras la vacuna de la bexero de mi retoño. Al comprar el de IR leí que falla mucho mucho. El mio se ajusta a la realidad mas o menos. Pero como el digital no hay na jajajja pero claro, a ver quien agarra un minuto a la doña para que se esté quieta. Gran artículo! Un saludo!!

  • Mami Rebelde
    enero 19, 2018 at 4:11 pm

    No sabía q existían. Yo tengo uno de contacto con la frente y falla siempre, así que uso el digital., que por ahora ese no falla 🙂

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