Los miedos de una mamá primeriza (y no tan primeriza) - Prepara la llegada de tu bebé
mama primeriza

Los miedos de una mamá primeriza (y no tan primeriza)

El momento en el que descubrimos las dos rayitas en el test de embarazo no se le olvida nunca a una mamá primeriza. Es la primera prueba visual y objetiva que muchas parejas necesitan para creerse lo que está pasando, el gran cambio de nuestra vida.

miedos mamá primeriza

Fuente: Pixabay

A quien se le pregunte dirá que sintió felicidad, pero somos muchas las que a eso añadimos los sentimientos de incredulidad, vértigo y MIEDO. Así, en mayúsculas. Por que sí, porque es un momento precioso pero ahí ya se activa “el carné de madre” que hace que la preocupación y el miedo nos acompañen eternamente.

Voy a hablar aquí de los principales miedos de una mamá primeriza (y no tan primeriza). Me centro en las mujeres porque el proceso del embarazo y el parto se vive diferente pero, para las parejas, no os preocupéis que dedicaremos otro post para vosotr@s y os podréis sentir identificados. Aún así leed éste con interés también para saber qué es lo que puede estar pasando por la cabeza de la mamá primeriza que tenéis en casa.

La primera pregunta que toda mamá primeriza se hace es: ¿SABRÉ HACERLO? La mayoría no hemos cuidado de un bebé en nuestra vida y sólo pensar en cambiar un pañal o bañarle siendo tan delicado nos hace temblar. Curiosamente, aunque durante 9 meses sea para nosotros un gran quebradero de cabeza es algo que se domina cuando lo has hecho un par de veces. Así, de la noche a la mañana. Os lo prometo.

preparar la llegada bebé

Foto de Jenna Christina en Unsplash

¿Y cómo sé lo que le pasa?

Eso de que alguien no nos hable para contarnos lo que le pasa sino que sólo llore y llore se nos hace un mundo. Al final se trata de conocerse, de observar a nuestro bebé e ir probando qué puede ser lo que le molesta para llorar tanto (hambre, sueño, pis, mimos o dolor). Y a base de ir conociéndole lograréis eso que os parece tan imposible de distinguir sólo con el llanto qué es lo que le pasa.

¿Sentiré ese flechazo que dicen que se siente?

Como he dicho, hay que hacer hincapié en eso de que al final se trata de conocerse. Es más normal de lo que parece que ,cuando nacen nuestros bebés que tanto esperábamos, sintamos un vacío interior. En las películas te hacen creer que explotas de amor nada más ver a tu criaturita y que todo es felicidad (ya os hablé de cómo alimentan estos estereotipos a la depresión postparto). La realidad es que te puede costar conectar con tu bebé, que lo sientas como algo extraño o ajeno y que te dé la sensación de que  “te cuesta quererle”. La solución es darse tiempo y no presionarse a una misma. Puede pasarte o no, te puede pasar con el segundo hijo y no con el primero, o con todos o con ninguno. No te agobies. No dudes de que lo quieres porque lo adoras, pero las hormonas, los miedos y el vértigo ante el cambio a veces nos descuadran más de la cuenta. Piensa que disfrutarás de tu hijo, sin más (en estos casos menos es más a la hora de darle vueltas a la cabeza).

¿Y cuando ya no somos mamás primerizas? ¿Cuáles son los miedos con el segundo?

preparar llegada del bebé

Foto de Jordan Whitt en Unsplash

Cuando estamos embarazadas de nuestro segundo hijo algunos miedos cambian pero no desaparecen. Ya no tememos por no saber cambiar pañales o bañarles sino que nuestra preocupación suele trasladarse a nuestro hijo mayor.

El sentimiento de CULPA es algo que, no sé por qué, también viene a kilos con el carné de madre (y con las hormonas del embarazo se multiplica por mil). Nuestro hijo mayor acapara todas nuestras atenciones y podemos caer en culparle a él de una manera inconsciente (porque quiere que lo cojamos en brazos todo el rato y sabemos que eso no es bueno para el bebé),  culparnos a nosotras (por no cuidarnos, por no atender al mayor como hacíamos hasta ahora, por no hacerle “ni caso” a la barriga etc, etc) o incluso culpar al bebé porque “nos va a obligar” a “destronar” al hijo que ya tenemos. Lo mejor es no entrar en bucle con estos sentimientos y pensamientos que al final nos ahogan en la angustia. Hay que externalizarlos para que no nos coman por dentro. Hablar, leer a otros padres (aquí os recomendamos los 7 libros imprescindibles para leer durante el embarazo) que han pasado por lo mismo y descubrir que es más normal de lo que pensamos. Con la llegada de un hijo todo cambia, sí, pero seguro, seguro, que al final es más sencillo de lo que piensas.

¿Seré una buena madre?

El resumen de todo esto es la GRAN  pregunta: ¿SERÉ UNA BUENA MADRE? La respuesta es POR SUPUESTO. Eres la mejor madre para tu hijo. Es imposible hacerlo todo perfecto, y nos equivocaremos, eso hay que tenerlo claro. Pero también hay que ser benevolente con uno mismo y admitir que estamos aprendiendo y que criar a nuestros hijos es la tarea más importante (y difícil) que vamos a hacer en nuestras vidas. Mientras lo hagamos con todo nuestro amor y nuestro cariño lo haremos bien, nos equivocaremos a veces y corregiremos pero, al final nuestro AMOR hacia ellos es lo que cuenta. Y es que los hijos son eso, la palabra AMOR hecha persona.

Alma de mamá

Alma de mamá

Psicóloga infanto-juvenil especialista en Autismo (TEA) y mamá de dos preciosas niñas.Siempre supe que quería trabajar con niños y estoy enamorada de este papel de madre que estrené hace tres años. Intentaré daros consejos útiles como mamá y otros más técnicos, como psicóloga, sobre el desarrollo psicológico de nuestros bebés. ¡Bienvenidos a la maternidad y paternidad!
Alma de mamá
Post a Comment